Mi experiencia trabajando con menores infractores
Lorena Rojas - 29/04/2005 01:50:50 | Categoria: Lorena
Durante el proceso de elección que se lleva a cabo para elegir la práctica de especialización de la Lic. en Trabajo Social, me encontré con la propuesta de realizarla en el área de pedagogía dentro del Centro de Tratamiento para Varones que está ubicado en la Av. San Fernando Nº 1, Delegación Tlalpan; de entrada me pareció muy interesante sin saber lo que vendría después.No podría plasmar exactamente en estas líneas lo que se percibe al entrar al Centro, pero trataré de describir y ser lo más certera posible. De entrada se percibe un olor tan penetrante que hasta el momento de salir sigue presente hasta sentir que tú también lo traes y así pasen días es el mismo que se percibe incluso afuera; es un olor indescriptible que no existe otro que se le parezca, los menores huelen tan diferente y tan característico que al principio crees no poder soportarlo pero poco a poco deja de ser desagradable, y en la medida que aceptas al mismo menor, el olor disminuye.
Muchos afirman que es el olor al miedo, a la tristeza, a la soledad, a la desesperanza; en verdad no sé que sea, pero huele muy raro que no creo llegar a conocer otro diferente o parecido a este.
La primera sensación que tuve fue de frío y no la había sentido en otra ocasión más que cuando entré a un quirófano, es el mismo frío y la misma incertidumbre, en el tiempo en que te abre el custodio la reja para entrar, en ese momento es como si entraras a un mundo totalmente diferente y en verdad que lo es.
El miedo, sin duda que existe, es como si recorriera por todo tu cuerpo y fuera algo que se tocara por que creo que en ese momento se puede tocar, quizá sea por todos los prejuicios o la forma en que se estereotipa tanto al menor como a un lugar como estos. Creo que con justa razón se describen así ya que el primer día es todo parecido a los estereotipos, pero la experiencia no termina allí. Cuando conoces al menor y convives con él por lo menos una semana se entendería perfectamente este comportamiento del primer encuentro, principalmente si eres mujer.
Es difícil explicar como te percibe un menor, alguien de afuera es para ellos la sociedad que los castiga, los señala, pero sobre todo pasas a ser lo que ellos rechazan y están en contra, que es la autoridad, o por lo menos alguien a quien tienen que respetar. Y que indudablemente ellos se opondrán a que entres a su dinámica y harán todo lo posible para que te alejes.
Las relaciones interpersonales dentro del centro son meramente utilitarias, como escribía en un principio; estar dentro del Centro de Tratamiento es como un mundo o una ciudad totalmente diferente aunque muy parecida a la de afuera en muchos casos, con la diferencia de que aquí sí se puede hablar de sobre vivencia ya que desafortunadamente debes tener tus cinco sentidos en alerta todo el tiempo que estés dentro, tanto los menores como la gente que convive con ellos, si pierdes alguno de estos sentidos es seguro que ya perdiste algo.
No todo es tan difícil en la interacción con ellos, nunca entendí de donde obtenían un gran sentido del humor que los caracteriza a veces pensaba que es también una forma de sobrevivir y no hacer tan pesada su estancia ya que aunque a veces me cansaba la rutina de afuera o personal al entrar y convivir con ellos me contagiaban su optimismo y su espontaneidad para hacer el tiempo un poco más alegre.
La primera semana que estás trabajando con ellos es tan pesada y difícil que no crees aguantar una más, aunque también los mismos menores se encargan de que así sea. Presionan tanto a quien está al frente que si muestras un poco de inseguridad o miedo ante ellos, tendrán todo el tiempo para encargarse de hacerte el trabajo imposible, sin embargo si soportas esa presión al grado de hacerla inexistente habrás logrado pasar un gran obstáculo ya que comienzan a verte distinto ya como parte de ellos, como su profesora, confidente, o quizá solamente alguien con quien hablar que no sean sus propios compañeros, es aquí donde se presenta el fenómeno de la transferencia que es prácticamente imposible que no exista, sobre todo en un lugar como este en donde el tratamiento debería estar enfocado integralmente permitiendo un desarrollo biopsicosocial, o por lo menos esto es lo que dice la ley. La paradoja se presenta ya en el transcurso del trabajo que a simple vista parece muy completo; en realidad tiene grandes rezagos y vicios que atender prioritariamente.
En una oportunidad de expresar mis observaciones frente a autoridades del Centro acerca del tratamiento que brinda la institución desde el enfoque de Trabajo Social, comenté que lo que se percibía era que este se centraba en el encierro y la intervención de profesionales solo servía para el orden y buen funcionamiento de la institución y que no beneficiaba directamente al menor infractor. A simple vista se escuchará una opinión muy en el aire pero de verdad que tiene fundamentos.
Pareciera que los recursos del Estado en este tipo de Centros fuera un barril sin fondo ya que se desperdician y afirmo que con lo que se tiene se podrían realizar muchas acciones en beneficio de los internos y directamente en beneficio de la sociedad, sin embargo no sucede así desde las personas que ahí trabajan carecen de información, preparación y existe un amplio desconocimiento del objetivo de estos centros. Aunque también pareciera que tampoco existe la voluntad de modificar los esquemas de estos centros ni de la dinámica viciosa que impera dentro de estos, ya que las autoridades de diferentes niveles tienen conocimiento de las actividades.
Se siente tristeza y frustración al darte cuenta que mucho de los esfuerzos que como profesional intentas implementar se ven limitados debido a la dinámica tan negativa que existe dentro y que quizá estos menores sean los más perjudicados; y sobre todo la sociedad ya que los Centros que deberían brindar tratamientos se encargan de reproducir el sistema de corrupción que tanto padecemos y que obstaculiza el verdadero desarrollo.
Comentarios (1) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
Hola, veo que ya te intregrastes con éxito a la página de catarsis. Sabes, lo que tu dices haber vivido en tu experiencia, es muy cierto y triste, lamentablemente, quizá por problemas eticos ,económicos, sociales, etc, en nuestras sociedades es cada vez frecuentemente ver estas cosas, la corrupción infantil, ahora la pregunta que debemos hacernos es: podremos combatir esto?, lograremos superarlo?, en verdad podremos hacerlo?,pues es un círculo vicioso que crece día a día, tal vez en estos centros de rehabilitación se luche por hacerlo, o quizás los ministerios de salud y otros busquen poner su parte, pero? habiendo tanta denigración y liberalidad de nuestro entorno, de los medios de comunicación, de alteración en la dinámica familiar, cuales serán los logros que tendremos?. Yo creo que es una problemática mundial que crece día a día, y si bien se dice que algunos países progresan y crecen respecto a su economía porq es que se descuida tanto el problema social, este no progresa, al contrario se ahonda, y es penoso y preocupante, porq se supone que ese es el futuro que les espera a nuestros hijos y los demás que están por venir?, soy lic.en Enfermería y he vivido tu experiencia, en centros de defensoría del menor, en hospitales psiquiatricos y de rehabilitación, y puedo decir pues que tal vez nos espere ver cosas más tristes aún, si es que nuestros gobiernos no reaccionan ya , si nuestras instituciones no se unen, y se dan la mano, si las contribuciones de cada uno de nosotros como profesionales y miembros de esta sociedad no son sinceras, que podemos esperar?. la reflexión es para todos, no nos conformemos con solo alcanzar nuestro bienestar, lo cual es bueno, pero debemos buscar este en la colectividad, que bello debe ser vivir en un país y en un mundo totalmente libre, con una economía aceptable, con valores y principios sólidos, donde podamos sentir el progreso total en todas partes, en fin esta visión es alcanzable, si todos aportamos, así que debemos decir desde ahora: "Manos a la Obra", y desearnos éxitos a todos aquellos que buscamos nuestro equilibrio y desarrollo social.Y tu Lorena junto a Robert y otros, sé que le harán mérito a este anhelo, suerte hoy y siempre, y pues que Perú , México y todo el mundo crezcan superen esta triste realidad. Marianela.
Comentario de Marianela Cottos Bustamante hace 4 años y 56 meses











