El buen samaritano
Roberto Palacios González - 13/09/2006 14:30:50 | Categoria: Personal
Anoche, mientras conducía de regreseo a casa, me fui a meter con todo y carro a un cráter espectacular, de esos que se vuelven muy frecuentes con las lluvias y la falta de mantenimiento a las vialidades. Por cierto, cerca de la incorporación de la Av. Ermita al Eje 3 Oriente, tengan cuidado.El caso es que en el incidente resultó ponchada una llanta ("neumático averiado", hablando en versión "internacional").
Ahí me tienen sacando el gato, la llave, la llanta de refacción, los triangulitos reflejantes color naranja, etc... todo listo y dispuesto... entonces coloco la llave en la primera tuerca e intento dar vuelta en sentido contrario a las manecillas del reloj, según recordaba de la teoría, pues núnca había tenido la necesidad de reemplazar un "neumático".
Lo intenté con el brazo derecho, luego con el izquierdo, finalmente con los dos... pero nada... no se movía ni tantito... Así estuve por al menos un par de minutos, hasta que un individuo desconocido se me acercó, me preguntó que si me podía ayudar.
No recuerdo muy bien la cadena de hechos, pero 3 minutos después ya estaba colocando la llanta de repuesto. No supe ni su nombre, se fue con mi eterno agradecimiento y con una pequeña recompensa.
Yo me fui con una sonrisa, a pesar de haber descubierto que soy un discapacitado en asuntos de mecánica de autos.
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